A celebrar en familia si no hay motivo para estar en la calle

Ante el temor de que la ola de asesinatos que arropa a la isla pudiera cobrar más victimas durante los días que faltan para terminar el 2011, líderes cívicos y religiosos se han unido a la Policía, para recabar de la ciudadanía que tome medidas especiales para no frecuentar aquellos lugares que representen peligro para nuestros jóvenes. ” Si no hay nada que hacer en las calles, es mejor despedir el año en familia”, indicó un ex oficial retirado de la Uniformada.

En muchos de los crímenes reportados a través de la isla, siempre figuran personas ajenas a la guerra que provoca el narcotrafico y las gangas que controlan los puntos de drogas. “Estamos perdiendo mucha juventud por culpa de un baño de sangre que las autoridades no tienen manera de controlar”, apuntó un conocido profesor universitario. Algunos de los entrevistados pidieron reservar sus nombres por razones de seguridad.

La cifra de homicidios en el país ya rebasó de mil 25 casos, lo que representa una estadística impensada por los residentes de una isla otrora tranquila y libre de tanta criminalidad. Algunos sectores de la sociedad están sugiriendo la movilización inmediata de la Guardia Nacional para ayudar a la Policía en la vigilancia preventiva de aquellos municipios más golpeados por las recientes masacres.

Es un hecho incuestionable que este grave problema se le fue de las manos a la Policía y es hora de que el gobierno acepte que se necesitan otros mecanismos para garantizar vidas y propiedades. A solo dos días para terminar el año más violento en la historia de Puerto Rico, la invitación es a celebrar en familia y sin disparos al aire.