Directores escolares exigen al Gobernador audiencia ante trato “atropellado” que reciben de la Secretaria de Educación

REDACCIÓN: Más de 800 firmas se habían recopilado hasta el domingo en la mañana, avalando una petición de directores de escuelas públicas de la Isla, en la que se solicita una audiencia con la secretaria de Educación, Julia Keleher. En su título, la petición va dirigida al gobernador Ricardo Rosselló y al secretario de la Gobernación, Raúl Maldonado.

“A través de estos dos años, a los Directores Escolares del Departamento de Educación, se nos ha tratado de manera atropellada, poco profesional, faltando a la ética laboral, sacándonos de la toma de decisiones y de tareas o funciones administrativas que como líderes educativos están en la naturaleza de nuestro puesto, delegando o asignando a otros que no tienen la capacidad o el conocimiento (compañías privadas que no tienen idea cómo se hace, por ejemplo) estas tareas o funciones afectando la efectividad para cumplir las políticas públicas de la agencia”, comienza la petición hecha a través del portal Change.org.

Se indica que el ejemplo más reciente de esto “es el fracaso con la organización escolar, que desde un principio no se nos dejó trabajar para ahora, a toda prisa, se nos “devolvió”. Mientras, por otro lado, nos han dado tareas que no se supone que tengamos que hacer como transportar materiales escolares, de limpieza, pinturas, etc., teniendo que recurrir a gastos económicos como el alquiler de vehículos para cargas pesadas o solicitar ayuda de personas que no ganan nada si hay daños en sus vehículos por tratar de obtener dichos materiales para las escuelas”.

Los peticionarios sostienen que esto provocó “situaciones incómodas entre colegas y personal de otras agencias por la falta de organización y la prisa de cumplir con algo que no estaba en agenda”.

“Esas responsabilidades y tareas nunca antes vistas que no se supone hayamos tenido en nuestras obligaciones administrativas porque hay otro personal o agencia con los medios para eso (camiones o los mismos vehículos de suplidores, etc.) que tuvimos que cumplir para beneficio de nuestra comunidad escolar y no dejarlos desprovistos. Tampoco se nos consulta ni se toma en cuenta nuestro sentir como si no fuéramos parte del sistema. Todo ha llevado a errores tras errores y enmiendas infinitas que demuestran una desorganización total y extrema. Lo peor es que cuando la prensa del país cuestiona o señala esos errores es entonces que “existimos”, pero para recibir la culpa y responsabilidad del fracaso”, añadieron.

Aseguraron, además, que a los directores se les amenaza con tomar medidas disciplinarias “por no cumplir con sus funciones y se les envían cartas exhortativas de que hagan bien su trabajo sin indagar que el error vino del personal que tiene la Secretaria de Educación para asistirla, de sus asesores o de otras dependencias de la misma agencia”.

Afirman en su petición que tampoco hay una disculpa pública, desmoralizando más al director escolar.

“De igual forma, al querer dar la impresión de que no somos “necesarios” para lograr las metas del DE, nos dejan “fuera” del procedimiento o de la tarea. Pero, cuando ven que no pueden (por la misma improvisación con la que están trabajando), entonces nos piden tareas o trabajos en días y horas no laborables, con un tiempo limitado que tampoco deja que el resultado sea el mejor o que nos atiborra de trabajo extra y a última hora acumulando demasiada tensión innecesaria ya que la misma desorganización hace que todo se pida a la vez, sin tomar en cuenta las demás tareas que tenemos en la escuela que son indelegables y son de prioridad atender en el momento”, apuntaron.

“Se necesita que se nos tome en cuenta ya que somos los que estamos en las escuelas y no en oficinas centrales ni en ORE llenando estadísticas o papeles de datos, que puede hacer otro personal que tiene esa responsabilidad y función. Los que tenemos el honor y la responsabilidad de dirigir una escuela queremos trabajar de manera organizada y siguiendo los protocolos efectivos. Que no se nos responsabilice por los errores y negligencias de otros. No podemos seguir aguantando la desmoralización y la falta de ética profesional”, subraya la petición de los directores escolares, al reiterar su exigente de que se respete su trabajo y se detengan los atropellos.