DACO: Una agencia que no atiende los intereses del pueblo

Mientras los distribuidores y detallistas de gasolina continúan buscando todo tipo de excusas para subir el precio del combustible a nivel de las estaciones de servicio, el llamado Departamento de Asuntos del Consumidor permanece con los brazos cruzados dando por bueno el abuso que impera contra un pueblo que ya no resiste ni un centavo más de aumento a los servicios esenciales. El DACO actúa más como una agencia al servicio de los grandes intereses, ignorando el objetivo de su creación: atender las querellas y servir a los consumidores.

Desde su fundación, han sido escasas las ocasiones en que DACO ha levantado con firmeza la voz para defender al pueblo. Por desgracia, se ha transformado en otro mecanismo donde la política partidista y el poder económico llevan la voz cantante. Por lo menos, en tiempos del ex Secretario Luis Rivera Marín, este hacía el «aguaje» de acudir en defensa del consumidor, pero ahora ni eso ocurre en la flamante agencia que solo se ocupa de expedir boletos a los comerciantes durante el «Viernes Negro».

Si el Departamento de Asuntos del Consumidor, va a seguir permitiendo que los gasolineros sigan por la libre, entonces no vale la pena que el pueblo sostenga con sus contribuciones a una agencia inoperante. Y a propósito, ¿ cuándo los inspectores de DACO van a inspeccionar las bombas de todas las gasolineras de la isla, muchas de las cuales no se revisan desde la década del 2000?.

Libertad de Prensa versus libertad de empresa en la isla

HORMIGUEROS: Pecaríamos de ingenuos si llegásemos a creer que la llamada Libertad de Prensa en Puerto Rico, no está supeditada a otros intereses que jamás permitirán que los medios de comunicación operen con el criterio amplio de permitir que sus periodistas digan o escriban lo que piensan sin censura de clase alguna. Obviamente, tratándose de asuntos donde medie  la verdad como defensa y la convicción de que se obra sin prejuicios en respeto a las leyes vigentes.

Luego de más de medio siglo laborando para diferentes periódicos y estaciones de radio, debemos aceptar con tristeza que la Libertad de Prensa y de Expresión, son derechos constitucionales que poca gente conoce, y menos, cuando se tocan sus intereses políticos y económicos. Resulta insólito, que un miembro de la Prensa activa  sea privado de ganarse el sustento diario, por el único motivo de formular preguntas para sacar a la luz un posible acto de corrupción gubernamental.

Pensábamos que eso solamente ocurre en regímenes totalitarios o en naciones donde las libertades están escritas en papel mojado. Aclaramos, no obstante, que los medios de difusión pública, periódicos, radio, televisión, revistas y otras publicaciones se sostienen del auspicio de los anunciantes y eso es perfectamente legítimo. Lo que no es aceptable, es que a un periodista se le prohíba manifestarse sobre diversos asuntos, para no herir la sensibilidad de políticos, empresarios y gente poderosa que intenta tomar control de los medios.

Lastimosamente, hay que personas que definen al buen periodista como el individuo que baila al son que le toquen. Ese tipo de periodista no honra a este oficio o profesión. Es fácil para un dueño de periódico, de estación de radio o de televisión echar de su plantilla de trabajo al  reportero que considera problemático. Después de todo, un periodista no es importante, unas fiestas patronales SI.

Julio Víctor Ramírez-Torres

Editor-Director, La Calle Digital

8-10-2012