Aún los residentes del Area Oeste dicen no salir de su asombro ante la enorme cantidad de protecnia detonada durante las horas que antecedieron a la llegada del Nuevo Año 2012. Como si se tratase de un campo de batalla, sujetos irresponsables lanzaron todo tipo de material explosivo, incluyendo, petardos, cuartos de dinamita y las llamadas «bazukas» de fabricación casera. En la jurisdicción de Hormigueros, pudieron escucharse algunas detonaciones, aparentemente procedentes de armas de fuego, pero la Policía no dispone de un informe para validar la situación.
Aprovechando que en la isla está permitida la venta de un determinado tipo de pirotecnia que se puede adquirir en tiendas, infractores de las leyes «convoyan» material legal con el clandestino para eludir a la Policía. «Esto es un verdadero campo de guerra», comentó una vecina del sector La Monserrate que se comunicó con la redacción de La Calle Digital para expresar su disgusto.
La dama alegó que sus mascotas, un perro y un gato, corrían desesperados ante la intensidad de las explosiones. Las detonaciones cesaron a eso de las 2:00 am, cuando hubo la explosión de una ristra de petardos. Durante el primer día del año 2012, habrá un cuadro confirmado de personas heridas o lesionadas en la región oeste debido a quemaduras con pirotecnia o como resultado de balas pérdidas.
Efectivos policiales fueron movilizados temprano hoy domingo al Barrio Sabana Eneas, frente a un negocio de la carretera estatal 114 de San Germán, luego que una fémina llamó al 9-1-1 para reportar el hallazgo de una persona herida.

Aunque algunos de los entrevistados entienden que se trata de «una medida de buena fe» para controlar la venta de esos artículos en el mercado local, otros ciudadanos rechazan que la nueva ley para el registro de celulares prepagados tenga impacto positivo para reducir la criminalidad. » Esos celulares van a seguir entrando a la isla de forma clandestina porque el gobierno no tiene manera de supervisar todo lo que llega por los puertos, aeropuertos y el correo», indicó un vecino de Hormigueros.





