En peligro de extinción el teléfono público en Puerto Rico

telefonoHORMIGUEROS:  Lo que en décadas pasadas fue uno de los medios de comunicación más utilizados en toda la isla, en la actualidad parecen estar contados los días de las cabinas telefónicas que aún quedan en algunos centros comerciales y sectores apartados de Puerto Rico. Con la llegada del celular, la Internet y otros avanzados equipos electrónicos, el teléfono operado por monedas parece interesarle a muy poca gente.

Durante un recorrido por lugares del área oeste se pudo constatar, que los pocos teléfonos para uso del público ubicados cerca de paradas de carros públicos o comercios,  están vandalizados o tienen arrancadas las líneas que contienen cobre. Con excepción de algún aparato que ha logrado sobrevivir a los embates del tiempo y el vandalismo, la mayoría de los teléfonos públicos pronto pasarán a ser artículo de colección.

En  el pasado, el sistema de teléfonos públicos era administrado por la Puerto Rico Telephone Company, pero a partir del  ’90, la operación y mantenimiento de los mismos pasó a manos de  firmas privadas. Es lamentable observar como las cabinas telefónicas son utilizadas para almacenar desperdicios,  al tiempo que nadie se preocupa por la  conservación de este patrimonio del sistema telefónico de Puerto Rico.

A investigar derroche de fondos públicos en Educación

MAYAGUEZ: A los fines de establecer cuántos estudiantes se beneficiaron y el número de proyectos educativos en los que fueron  invertidos decenas de millones de dólares procedentes de asignaciones federales, la nueva administración de gobierno que tomará posesión en enero de 2013, tiene entre sus prioridades exigirle cuentas al Departamento de Educación y a los contratistas privados sobre el paradero de unos $153 millones que debieron utilizarse para mejorar  el nivel académico en los planteles públicos del país.

De acuerdo a la versión obtenida por La Calle Digital, aparte de algunos programas de “coaching”  y asesoramiento a estudiantes y maestros de varias áreas de la isla, incluyendo a la región educativa del oeste, en Educación no existen informes convincentes sobre el  trabajo rendido por contratistas privados y el nivel de aprovechamiento de los alumnos a quienes iban dirigidos los proyectos.

Salvo algunos  eventos de ejercicios físicos y charlas dictadas por el personal de grupos privados, al presente no existe un número específico de estudiantes beneficiados ni hay un informe de seguimiento sobre mejoramiento de los mismos. Según trasciende, responsables de organizaciones profesionales, incluyendo a un conocido político allegado al PNP, tendrán que comparecer ante las comisiones de Cámara y Senado, para explicar ” cómo, cuándo y dónde” utilizaron los recursos enviados por las autoridades federales para mejorar la competitividad académica de los estudiantes puertorriqueños.

No se descarta exigirle a las personas que llevan negocios con el Departamento de Educación, presentar bajo juramento, el resultado de su trabajo, identificar a los alumnos de  escuelas beneficiadas y detallar a cuánto ascendió la inversión por hora en cada alumno.