CABO ROJO: A la sala de emergencia del Hospital La Concepción de San Germán, debió ser transportado el Sargento Erick Martínez Acosta, adscrito a la Policía Municipal de Cabo Rojo, luego de resultar atropellado por un vehículo todo-terreno cuyo conductor ignoró la señal de detenerse. Los hechos surgieron el domingo a eso de las 7:30 de la noche en la carretera 3303, a la altura del kilómetro 2.2 en el sector El Combate de esta población.
A tenor con el informe preliminar del Agente Jonathan H. Matías Rodríguez, el sargento Martínez Acosta y el policía municipal Pedro Camacho, se disponían a intervenir con los operadores de 2 «four-tracks», cuando uno de ellos continuó la marcha de manera negligente. Esto causó que impactara al sargento Martínez, quien cayó al pavimento siendo golpeado por la máquina que le pasó por encima.
El oficial fue rápidamente socorrido y llevado al hospital antes indicado donde el doctor Alexis Pereira, le diagnosticó fractura del antebrazo derecho y traumas en diferentes partes, quedando internado bajo observación.
Relacionado al incidente fueron puestos bajo arresto Angel Soto Esteves de 27 años de edad, vecino de la Urbanización Turabo Gardens de Caguas y Jonathan Meléndez Moctezuma de 23, domiciliado en el mismo pueblo. Ante la seriedad que reviste el caso, la Fiscal Yanitza Negrón, ordenó radicar cargos en la mañana de este lunes contra los detenidos. La pesquisa la conduce el Agente Rafael Mercado, de la División de Homicidios del CIC en Mayagüez. Las autoridades procedieron a retener para confiscación los vehículos implicados en el accidente.

Aunque el Tribunal entiende que el deportista no actuó con la intención de provocar el accidente, el juez superior Arnaldo Castro del Centro Judicial de Aibonito, halló causa probable el jueves para acusar al boxeador Jonathan Oquendo, por el delito de homicidio negligente relacionado con la muerte de su novia, la joven Melanie Miranda Colón de 19 años. Oquendo y la jovencita viajaban en un vehiculo todo terreno por una carretera de Orocovis, cuando el púgil perdió el control de la máquina estrellándose contra un objeto fijo.





