Al cumplirse el plazo que le concediera la Presidenta de la Cámara, Jennifer González, para hacer entrega de los documentos que podrían salvarlo de una salida abrupta del escaño, el representante novoprogresista José Luis Rivera Guerra, produjo ayer miércoles la evidencia que dice tener para rebatir las querellas de sus enemigos políticos. A minutos para cumplirse el plazo, Rivera Guerra, entregó el expediente para probar que no ha incurrido en delito alguno o violaciones reglamentarias.
El legislador por Aguadilla y Moca, salió airoso esta semana cuando la Comisión de Etica, presidida por su colega Liza Fernández, no dió paso a las querellas del doctor Iván González Cancel y el ciudadano Juan Arroyo, para que Rivera sea botado de la Cámara.
Se alega que Rivera Guerra, mandó a construir una residencia en Moca sin contar con los permisos de ARPE, no está pagando las contribuciones al CRIM de ésa y otra vivienda en Aguadilla y tampoco tienen instalación legal de los servicios de agua y luz.
El representante quien goza del respaldo de muchos residentes del área noroeste, asegura que ha hecho las cosas como manda la ley, pero culpa a las diferentes agencias involucradas en la polémica, de no atender su caso con la premura necesaria.
La situación de Rivera Guerra, no termina con la entrega de documentos a la lider cameral, ya que los mismos deberán ser examinados y confrontados con la evidencia en poder de ARPE, el CRIM, Acueductos, AEE y el Municipio de Aguadilla.
A menos que produzca evidencia suficiente para convencer a sus colegas de la Cámara, el representante novoprogresista José Luis Rivera Guerra, podría verse forzado a renunciar al escaño por la zona de Aguadilla o enfrentar una investigación legislativa a todos los niveles. El gobernador Luis Fortuño, ha sido cuidadoso en cuanto a comentar sobre los problemas que enfrenta el representante por el distrito 17, pero le suguirió que ponga sus asuntos en claro.
Ante la triste noticia sobre el fallecimiento de la famosa cantante y ex legisladora Ruth Fernández, el gobernador Luis Fortuño Bursed, decretó de inmediato tres días de duelo para honrar la memoria de tan distinguida figura del arte y la política puertorriqueña. La señora Fernández de 95 años de edad, expiró el lunes en horas de la noche por problemas respiratorios. El Alma de Puerto Rico hecha canción, como era conocida internacionalmente, padecía también de arterosclerosis y una condición de Alzheimer.





