Palabras y promesas, promesas y palabras, el mismo cuento

Tan reciente como hace varios minutos, el cartero nos hizo entrega de la factura más al día por consumo de energía eléctrica en nuestro hogar. La misma es por la friolera de $460 con 66 centavos, correspondiente a la lectura de los pasados 30 días. Estamos hablando de una vivienda de clase media baja en la que habita una familia de seis personas y no el apartamento lujoso de un condominio de la capital. Les confieso que tiemblo de pies a cabeza cuando abro el sobre que trae la fatídica factura verdosa con el logo de la Autoridad de Energía Eléctrica.

Ya no se trata de abuso ni de atraco contra el bolsillo de un pensionado que solo depende de un ingreso limitado para atender múltiples obligaciones. Ahora estamos hablando de saqueo, explotación y de una manera despiadada de destruir la tranquilidad y calidad de vida de cientos de miles de puertorriqueños.

Para este mes, la factura subió unos $20 adicionales, a pesar de que el precio del barril de petróleo se encuentra en el nivel más bajo de los últimos meses. Sin lugar a dudas, el actual gobierno sigue esquilmando a la clase media en aras de complacer a miles de individuos en esta isla que “olvidan” pagar los servicios esenciales de agua y luz. Como hay gente que le roba al gobierno, el estado siempre halla la manera de recuperar su dinero por algún lado.

Que alguien me diga si no constituye un atropello contra el bolsillo de los envejecientes, facturar todos los meses cantidades exhorbitantes como sucede en nuestro caso.  He aquí el desglose por lo que la AEE llama ” cargos corrientes por venta de electricidad”. Aceptamos como justa una tarifa básica de $75.91 y compra de energía por otros $65.52. Sin embargo, es atropellante, insultante y un  robo descarado que se me facturen $319.23 por la notoria ” compra de combustible”.

Señor Gobernador Luis Fortuño Bursed, continúe su gobierno estrangulando económicamente a la clase media de Puerto Rico y ya nos veremos en noviembre próximo. El pueblo se hartó de palabras y promesas y de promesas y palabras. Cumpla usted sus compromisos.