¿ Escuelas del Siglo 21 ó fincas privadas?

Cuando escuchamos hablar sobre el programa de Escuelas del Siglo 21 que impulsa la administración Fortuño, debemos  reconocer que se trata de un proyecto de avanzada que habla positivamente del compromiso que debe mantener el gobierno con la niñez y juventud puertorriqueña. Ejemplo de un plantel de este nuevo siglo es la escuela Alfredo Dorrington ubicada en la urbanización Valle Hermoso Sur de Hormigueros.

Obviamente, escuelas del Siglo XXI requieren de ideas, programas, equipo técnico y personal debidamente entrenado para hacer de las mismas un lugar distinto y diferente donde los alumnos disfruten de acudir diariamente alejados de la aburrida pizarra, la tiza y el borrador. Con el avance de la Internet y el uso de las pizarras “inteligentes”, la otrora escuela del año de las “guácaras’  será sustituida por una escuela virtual y entretenida.

Sin embargo, cuidemos que los nuevos planteles no se transformen en la finca privada de algunos directores que han llegado a creer que tienen en sus manos el control  de academias o escuelas privadas. Del Siglo 21, o del año que sea, estas aulas modernas siguen formando parte del sistema de  educación pública en la isla y son costeadas con las contribuciones del pueblo.

Interesante sería que  esas modernas escuelas fuesen dirigidas por educadores con ideas de avanzada y profesores bien pagados y especializados en las materias que han de impartir. De no ser así estaríamos ante un cuadro de edificios bien pintados, pero con alma retógrada.

Plaga de piojos se apodera de escuelas en el Area Oeste

Aunque se trata de una situación que afecta la salud de estudiantes, maestros y personal que acude a las mismas diariamente, hasta el presente se desconoce si los departamentos de Educación y Salud tienen un plan efectivo para exterminar la plaga de piojos que se ha apoderado de varios planteles escolares en el Area Oeste. El asunto reviste tal seriedad que la presencia de tantos insectos está provocando continuo ausentismo de alumnos, cuyos padres y tutores ya no saben que hacer para enfrentar el problema.

” A mi hijo yo le lavo el pelo todos los días y cuando regresa de la escuela viene cundío de piojos”, indicó una dama durante diálogo telefónico con La Calle Digital. Muchas familias ya no dan a abasto para adquirir todos los tipos de champú que venden en tiendas y farmacias, líquidos que parecen haber perdido la efectividad de otros tiempos contra los piojos y otras plagas.

El piojo es un insecto diminuto que succiona la sangre de mamíferos causando serias molestias a la salud de niños y adultos. Estos se desarrollan en sitios de pobre ventilación, carentes de aseo y en cuyas inmediaciones deambulan animales realengos.

En época del llamado subdesarrollo de la isla, los piojos, las liendres y las chinches  eran asunto de todos los días en los hogares humildes de Puerto Rico, pero nadie se explica cómo la plaga de piojos ha regresado cuando se presume que el  gobierno se preocupe más por la salud del pueblo en tiempos de progreso.

Localmente trascendió, que en algunas escuelas de la Región Oeste se le tiene vedado a los estudiantes hablar sobre el problema de la presencia de piojos que les  afectan,so pretexto de que no los tilden de “piojosos”. Se alega que en las agencias regionales del Departamento de Educación y de Salud, están en conocimiento de cuales son los planteles invadidos por los piojos, pero optan por mantener el tema bajo “la alfombra”.