Lo que damos a conocer a continuación podría calificarse de «casualidad». Sin embargo, para aquellos que sabemos como se «bate el cobre» dentro de la Uniformada, el caso del agente Harold Ortíz Cruz, es la oportunidad que tiene ahora la alta oficialidad de la Policía en el Area de Mayagüez, de desprenderse para siempre de un funcionario que en el desempeño de su trabajo nunca se ha prestado para «chanchullos» ni componendas.
La supuesta crítica atribuida al policía Ortíz Cruz, pidiendo la renuncia del Superintendente Emilio Díaz Colón, a través del altavoz de una patrulla, ha recibido una importancia que no tendría en otras circunstancias y con otros miembros de la Fuerza. Sin embargo, el agente Ortíz Cruz se hallaba en la «mirilla» de sus jefes desde hacía varios años y el solo pisar de la grama, era más que prueba para botarlo de la Uniformada.
Residentes del litoral oeste recuerdan la ocasión en que el policía Harold Ortíz Cruz, intervino en la jurisdicción de Hormigueros, con un teniente coronel que viajaba en un vehiculo de cristales ahumados y tablilla privada. Por cuanto se llevaba a cabo un bloqueo de carreteras, el policia Ortíz Cruz, procedió a pedirle al conductor que produjera su licencia y la del vehiculo.
En lugar de aplaudir la actuación del agente del orden público, el oficial de alto rango montó en cólera, dirigiéndose de manera destemplada a su compañero policía. » Tú no sabes quien soy yo, yo puedo hacer que te boten», se dice que ripostó el teniente coronel que alega tener palas en la actual administración.
A pesar de que Ortíz Cruz, escribió un informe sobre lo ocurrido con el oficial de marras, nadie le hizo caso, y a partir de allí comenzó una persecución en su contra, hasta la situación que le achacan con el Super Díaz Colón.
Moraleja: Si eres un alto oficial tienes inmunidad para fabricar casos, violar derechos civiles y pisotear a los compañeros que no tienen rangos.
Hay políticos que se las traen a la hora de buscar el respaldo de los electores de su precinto. Prometen villas y castillos, pero al final del camino todo es parte de una estrategia mediática para conseguir votos a fuerza de ofrecimientos, que desde la arrancada, saben que ahora ni nunca podrán cumplir. Hoy conversé con un residente del área oeste quien lleva varios meses intentando lograr una oportunidad de empleo en el gobierno. Este buen amigo ya no sabe qué puertas más tocar para proveer con su esfuerzo el sustento de la familia.
Si a cualquier Juan del Pueblo, se le ocurriese utilizar las aceras como área de estacionamiento, e incluso, marcar los espacios con líneas amarillas en abierto desafío a las leyes de tránsito; podemos garantizar la rápida intervención de la Uniformada y de los inspectores de la Administración de Reglamentos y Permisos, para investigar al osado comerciante que está actuando por la libre. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, han podido más las influencias políticas que la responsabilidad ministerial de los funcionarios obligados a intervenir.





