De luto Mayagüez por la muerte de Don Rafael Cancel Miranda

MAYAGÜEZ: “Prisionero por la patria es estar libre. Me arrepentiría de no haberme atrevido sacrificar, aunque fuera un día de mi vida por aquello de lo que estoy convencido que es lo mejor para mi gente. Yo soy bien independiente. Para mí cada día en prisión era una tortura, pero por lo que fue no me arrepiento. Si tuviera que volver 28 años de mi vida a la prisión otra vez por cumplir con lo que creo debo cumplir por mi gente, lo haría”, fue la expresión que Don Rafael Cancel Miranda le concedió a la página cibernética Mayagüez sabe a mangó en ocasión de su octogésimo cumpleaños.

Sacrificó su libertad por luchar por su ideal y hasta su último aliento proclamó el derecho de Puerto Rico a ser libre e independiente.

En la noche del lunes, 2 de marzo, a las 9:10 de la noche, un día después de conmemorarse el aniversario número 66 del ataque al Congreso de los Estados Unidos, Cancel Miranda hizo la transición a la eternidad, para encontrarse con Lolita Lebrón, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero. Tenía 89 años.

Se informó que al momento de su deceso estaba “alerta y consciente”, rodeado “por su familia y compañeros de lucha más cercanos” en su casa localizada en Río Piedras.

Don Rafael nació en el sector Dulces Labios de Mayagüez el 18 de julio de 1930.

Hace varias semanas, se informó a través de la prensa que Cancel Miranda ingresó a un hospital tras un quebranto en su salud.

Junto a Lebrón, Flores y Figueroa Cordero, Cancel Miranda fue uno de los nacionalistas puertorriqueños que disparó en el Congreso de Estados Unidos como protesta a la situación política de Puerto Rico. Sirvió una sentencia de 25 años y medio de cárcel, cuando fue indultado por el entonces presidente Jimmy Carter.

Mayagüez sabe a mangó recuerda en su reseña que Cancel Miranda “disparó ocho tiros desde las gradas del Congreso. Cinco congresistas, de los 243 que estaban en la sesión, resultaron heridos, tres de ellos de gravedad, los demás sólo recibieron heridas leves en las piernas”.

Por esa acción estuvo en el corredor de la muerte junto a Lebrón, Flores y Figueroa Cordero, antes de ingresar a la prisión de Alcatraz. Estuvo encarcelado en siete prisiones de los Estados Unidos, entre ellas seis años en la de Alcatraz; diez en Leavenworth y nueve años en la de máxima seguridad en Marion, Illinois.

Dieciocho meses estuvo en un tratamiento de modificación de conducta “para tratar de moldear nuestra conducta conforme a sus patrones e intereses, pero no pudieron. Nunca aceptamos tratos de ningún tipo, y no nos arrepentimos de nada”, dijo entonces.

¡Descanse en paz, Don Rafael Cancel Miranda!