Lo acuchillan dentro de su carro esperaba cambio de luz del semáforo en la PR-2 de Mayagüez

MAYAGÜEZ: Un joven fue acuchillado dentro de su carro cuando esperaba el cambio de luz del semáforo en la intersección de la carretera PR-2 con la calle Nenadich, en la entrada al barrio Dulces Labios de la Sultana del Oeste. 

Los hechos ocurrieron a las 12:30 de la tarde de hoy, cuando Dalwine Clay González Torres, de 24 años, se encontraba detenido en el área del “SOLO”, en dirección a Dulces Labios, cuando un desconocido metió la mano por la ventanilla de la puerta del conductor, hiriéndolo con un cuchillo.

El joven fue llevado al Centro Médico de Mayagüez donde fue atendido. Se desconoce la condición.

El caso está en manos del agente Rafael Mercado, de la División de Homicidios de Mayagüez.

Arrestos por drogas en Cuesta Las Piedras y Dulces Labios

MAYAGÜEZ: Como parte del Plan Anticrimen del Área de Mayagüez, en lo que tiene que ver con la intervención en zonas de alta incidencia criminal, donde han ocurrido delitos violentos recientemente, personal adscrito a las divisiones de Drogas, Vehículos Hurtados, Motorizada y Operaciones Tácticas de Mayagüez, arrestó a dos personas en la Sultana del Oeste. 

En terrenos del residencial Cuesta Las Piedras se arrestó a Betsy Santiago Almodóvar, de 43 años, a la que le confiscaron 101 bolsas de crack, 16 bolsitas de cocaína y $152 en efectivo. Caso consultado con el fiscal José Arocho, que citó a la mujer para el próximo viernes, 9 de octubre.

Mientras que, en el sector Dulces Labios, arrestaron a Arcadio Franqui Valentín, de 50 años. A este le ocuparon tres bolsitas de crack. El caso consultado con el fiscal Criado y citado para una fecha posterior.

Los casos están en manos de agentes de la División de Drogas de Mayagüez.

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De luto Mayagüez por la muerte de Don Rafael Cancel Miranda

MAYAGÜEZ: “Prisionero por la patria es estar libre. Me arrepentiría de no haberme atrevido sacrificar, aunque fuera un día de mi vida por aquello de lo que estoy convencido que es lo mejor para mi gente. Yo soy bien independiente. Para mí cada día en prisión era una tortura, pero por lo que fue no me arrepiento. Si tuviera que volver 28 años de mi vida a la prisión otra vez por cumplir con lo que creo debo cumplir por mi gente, lo haría”, fue la expresión que Don Rafael Cancel Miranda le concedió a la página cibernética Mayagüez sabe a mangó en ocasión de su octogésimo cumpleaños.

Sacrificó su libertad por luchar por su ideal y hasta su último aliento proclamó el derecho de Puerto Rico a ser libre e independiente.

En la noche del lunes, 2 de marzo, a las 9:10 de la noche, un día después de conmemorarse el aniversario número 66 del ataque al Congreso de los Estados Unidos, Cancel Miranda hizo la transición a la eternidad, para encontrarse con Lolita Lebrón, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero. Tenía 89 años.

Se informó que al momento de su deceso estaba “alerta y consciente”, rodeado “por su familia y compañeros de lucha más cercanos” en su casa localizada en Río Piedras.

Don Rafael nació en el sector Dulces Labios de Mayagüez el 18 de julio de 1930.

Hace varias semanas, se informó a través de la prensa que Cancel Miranda ingresó a un hospital tras un quebranto en su salud.

Junto a Lebrón, Flores y Figueroa Cordero, Cancel Miranda fue uno de los nacionalistas puertorriqueños que disparó en el Congreso de Estados Unidos como protesta a la situación política de Puerto Rico. Sirvió una sentencia de 25 años y medio de cárcel, cuando fue indultado por el entonces presidente Jimmy Carter.

Mayagüez sabe a mangó recuerda en su reseña que Cancel Miranda “disparó ocho tiros desde las gradas del Congreso. Cinco congresistas, de los 243 que estaban en la sesión, resultaron heridos, tres de ellos de gravedad, los demás sólo recibieron heridas leves en las piernas”.

Por esa acción estuvo en el corredor de la muerte junto a Lebrón, Flores y Figueroa Cordero, antes de ingresar a la prisión de Alcatraz. Estuvo encarcelado en siete prisiones de los Estados Unidos, entre ellas seis años en la de Alcatraz; diez en Leavenworth y nueve años en la de máxima seguridad en Marion, Illinois.

Dieciocho meses estuvo en un tratamiento de modificación de conducta “para tratar de moldear nuestra conducta conforme a sus patrones e intereses, pero no pudieron. Nunca aceptamos tratos de ningún tipo, y no nos arrepentimos de nada”, dijo entonces.

¡Descanse en paz, Don Rafael Cancel Miranda!