[OPINIÓN] Inevitable la extensión del toque de queda

Por: Iván Vargas Muñiz, líder sindical del Oeste

El pasado 15 de marzo de 2020, la gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, implantó un toque de queda en el país, con el fin de que la ciudadanía se mantuviera en sus residencias. El mismo contiene unas excepciones por las cuales se nos permite salir de nuestras residencias como lo son, ir a trabajar en las agencias, corporaciones públicas y privadas que están trabajando directamente con esta situación, ir a supermercados, laboratorios y para cualquier servicio médico.

A pesar de este toque de queda, hemos visto los supermercados y megatiendas con unas filas extensas de personas que, algunos van a comprar artículos que realmente necesitan y otros van, o porque se dejaron llevar por mensajes falsos o porque compran solo para almacenar productos. También se han reportado casos de personas en la playa, poniéndose en riesgo de contagiarse y por ende de contagiar a otros.

Aunque hemos visto reportes de arrestos y denuncias, lo cierto es que el país tiene que tomar conciencia, no porque el guardia (policía) me vaya a arrestar o a denunciar, sino para evitar que esto se propague descontroladamente por todo el país.

Precisamente hoy se reportan nuevos positivos lo que aumentó la cifra en 64 casos en total.

Estos números deben llevar al gobierno a considerar seriamente, extender por más tiempo e intensificar el toque de queda.

¿A qué me refiero con intensificar? Pues de la manera en que está hoy, las personas pueden ir a los supermercados y a las megatiendas, aunque unos pocos por instrucciones del propio comercio, se permite la entrada al comercio para hacer su compra. Por lo tanto, deberían considerar que se establezca que el cliente tenga que llamar al comercio, pedir los productos, una vez estén listos que se llame al cliente para que los recoja y pague la mercancía, todo sin tener que entrar al establecimiento.

Claro que en algunos casos en que al comerciante no se le haga fácil tener una persona para contestar tantas llamadas, que el cliente llegue al establecimiento, pida la mercancía y si decide esperar que lo tenga que hacer en su propio vehículo en lo que la misma es despachada.

No estamos ante un juego, estamos ante una crisis de salud que ha costado miles de vidas en el mundo entero y que por lo que vemos, no estamos ni cerca de que esté virus sea totalmente controlado.