AGUADILLA: A casi cinco meses de ocurrido el incidente violento, las autoridades locales continúan en espera de los resultados de las importantes pruebas forenses que ayudarán a esclarecer la muerte de la señora Wilmarie González, encontrada el pasado 19 de junio en la sala de su residencia en el sector Cuba de esta población. La joven madre sucumbió a consecuencia de un impacto de bala, pero falta saber si se trató de un suceso accidental.
La infortunada estaba en compañía de sus hijitos cuando surgió la detonación que le quitó la vida. A raíz de esta muerte se estudian varias teorías que mantienen a los investigadores del CIC y al fiscal a cargo del caso en un compás de espera. Trascendió, que en la escena de los hechos se ocupó un arma de fuego, pero es vital conocer quién pudo haber efectuado el disparo.
El señor Luis Javier Loperena, identificado como esposo de la extinta Wilmarie, se amparó desde el primer instante en su derecho a no incriminarse, lo que dificulta aún más la tarea para esclarecer que ocurrió en ese hogar. Cabe aclarar, que Loperena, hijo del ex representante a la Cámara Luis (Papo) Loperena, no está imputado al presente de delito alguno.
AGUADA: Ante la decisión de un magistrado del Centro Judicial de Aguadilla, de no hallar causa para ordenar el arresto de un comerciante local a quien se trata de responsabilizar por la venta en su garaje de la llamada «marihuana sintética» el Departamento de Justicia estudia radicar el caso nuevamente. Luego de examinar la supuesta evidencia presentada por un agente del Departamento de Salud, el Juez Rafael Ramos, dictaminó el viernes desestimar la querella.





