OPINIÓN: “Encaramado” en una nube parte del liderato del PPD

Por Marimer Lanza González-Rodiles

La arrogancia y la prepotencia son unos adjetivos calificativos distintivos en el partido PNP… Actitudes y comportamientos en los cuales imponen una línea de superioridad y altanería hacia el pueblo.

Pero cuando estas actitudes son adoptadas por miembros del partido que su lema siempre fue PAN, TIERRA y LIBERTAD, nos damos cuenta de que se han convertido en una copia del partido que por tantos años señalaron de ser los «malos».

En el PPD todavía quedan personas que son unos verdaderos líderes y su prioridad es el pueblo. Personas que no son politiqueras; que son políticos de calidad, y que manejan sus ciudades sin importarles si las personas son de su partido o no.

En cambio, están los altaneros, que tienen a sus «guerrilleros» atacando e insultando en las redes sociales. Y estas personas son empleados, o sea son servidores públicos, pagados por las personas que estos tienen valor de insultar.

¡Así de grande está su ego! ¡Se creen intocables!

Imponiendo miedo a los que se atreven hablar o denunciar alguna situación.

E irónicamente, eso mismo que estos hacen ahora, es lo mismo que le criticaban a la «pasada administración «…

Ustedes no se pueden molestar cuando les dicen que ustedes y ellos son iguales… PNP=PPD.

Ustedes mismos sancionan a los de ustedes que se atreva a decir la verdad de lo que pasa dentro del partido.

Al parecer esa es una de las grandezas de la gran «refundación»… Tapar las verdades, pasarle la manito a los que lo hacen mal y hasta mirar hacia otro lado.

Ustedes llegaron tristemente en las pasadas elecciones en un tercer lugar… ¿Todavía no se dan cuenta de que el pueblo les está pasando factura por su silencio e inacción ante tanta injusticia y tantas vicisitudes que pueblo está viviendo?

Que ustedes se han acomodado en lugar más cómodo sin importarles el pueblo.

¡Que muchos de ustedes traicionaron al pueblo!

Y… A los arrogantes y prepotentes les recuerdo, que por más arriba que se crean que están, siempre, pero siempre caen… Que gane por muchos votos no significa que sea el mejor; es que el otro era peor y nadie lo quería…

[COLUMNA] Alzando la voz por las potenciales víctimas de feminicidios

Por Marimer Lanza González-Rodiles

Hoy amanecimos con dos noticias horribles, dos mujeres asesinadas por sus parejas, una de 30 años de casada, y la otra con 10 meses de relación.

He leído varios comentarios de que ellas algo tuvieron que haber hecho para provocar este desenlace tan horrible.

Entonces yo debo entender que, según ese tipo de comentarios, pues justifica que las mujeres maten a los hombres de igual manera por todo lo que le hacen a las mujeres. Bueno sería así si lo vamos a medir con la misma vara.

¿Cuándo?? ¡Cuándo van a entender que nadie es propietario de nadie!

¡Cuando van a entender que, si ya no hay amor, que, si ya no funciona, que sea por la razón que sea, deben respetar la decisión y ya!

Existen personas que están obsesionados con sus exparejas, aunque tengan amantes o nuevas parejas.

Hay personas que se mudan cerca para seguir velando a sus ex, se meten en el trabajo para velarlas o intimidarlas.

Mandan a personas cercanas a velarlas, a escribirle en sus redes sociales y hasta enviarles mensajes de texto.

Y hasta sus nuevas parejas y amigas se prestan para ese juego.

Las víctimas de maltrato que logran salir de ese patrón viven bajo un miedo constante. Tienen que estar con cuatro ojos para poder estar relativamente tranquilas.

¡Y les digo esto porque sé lo que es y porque lo vivo a diario!

Si a mí o alguien de los míos le pasa algo, a mis personas más cercanas, les he dado toda la información necesaria para buscar a la o las personas que hayan tenido que ver con lo que pase. Nombres, fotos, direcciones, teléfonos y tablillas.

A mis “amistades” que son los “lleva y trae”, a los que les ríen las gracias, espero que se hayan dado cuenta que sé quiénes son cada uno de ustedes. Y se han podido dar cuenta que de todos me he alejado.

Espero que nunca me pase nada a mí, ni a los míos, porque ustedes, si les queda algo de conciencia, le va a pesar mucho hasta el último día de vida que les quede.

¡Ni una menos!