MAYAGUEZ: Tras interceptarlo mientras se disponía a sacar pertenencias de un vehículo Toyota Runner que acababa de aparcar en la calle Méndez Vigo 69, frente al edificio Caribbean de aquí, dos sujetos asaltaron al joven Sergio Pérez Ruiz, a quien despojaron de $8O en efectivo, luego de llevarlo por la fuerza hasta un cajero automático cercano al lugar de los hechos. El «carjacking» surgió a las 9:15 pm del domingo pero el perjudicado no sufrió daño físico, aparte del consabido susto y la pérdida del dinero.
Luego de ordenarle que abordara su vehículo, uno de los ladrones amenazó a Pérez Ruiz con un arma punzante, obligándolo a manejar hasta el cajero automático. Una vez perpetrado el robo, los asaltantes llevaron al mayaguezano hasta el sector El Maní, donde lo dejaron abandonado después de quitarle el vehiculo del año 1997.
La unidad de referencia pudo ser recuperada frente al edificio número 8 del residencial Eleanor Roosevelt de Mayagüez, por los agentes del CIC que acudieron al lugar. El investigador Alex Delgado, de la División de Robos del CIC regional, intenta esclarecer los hechos. Se dijo que los atracadores efectuaron el «carjacking» a pleno rostro descubierto.
SAN GERMAN: Amordazado, con las piernas atadas y una funda plástica cubriéndole la cabeza, fue encontrado hoy miércoles al mediodía, el octogenario Saturnino Casiano Rivera, quien residía en la calle 182 del barrio La Tea de esta ciudad. Un familiar se topó con la macabra escena cuando acudió a visitar al infortunado, quien debido a su delicada condición de salud permanecía la mayor parte del tiempo en una silla de ruedas.Aunque en el hogar también estaba la esposa de la victima que se encuentra encamada,ésta no fue atacada por el asesino. Se presume, que don Saturnino murió en el baño de la vivienda donde fue encontrado. Al presente se descarta el robo como el móvil del asesinato, aunque las autoridades investigan todos los ángulos posibles en el caso.

En el inicio de la celebración de la Semana de la Policía en Puerto Rico, es de justicia reconocer el excelente trabajo que llevan a cabo los miles de hombres y mujeres que ostentan con orgullo el honor de pertenecer a ese benemérito Cuerpo de Seguridad Pública, cuya misión primordial es la de proteger vidas y propiedades. Este reconocimiento es para los miembros de la Fuerza que lucen con amor el uniforme, y cuya responsabilidad debe ir más allá del salario que reciben por su arriesgada labor.
Celoso a rabiar porque su esposa había ingresado a la Academia de la Policía y allí podía socializar con muchos hombres jóvenes, el veterano Roberto Mayol Rodríguez, puso fin el domingo a las diferencias familiares, ultimando de un balazo a su hijito Michael Mayol Nazario de 8 años, para luego suicidarse de una detonación en la boca. Aunque el iracundo marido intentó matar a su compañera Liza Nazario y a otro hijo de 17 años de edad, ambos lograron eludir los disparos tras salir corriendo hacia la calle para solicitar la ayuda de los vecinos.
Esgrimiendo el argumento de que el ex agente incurrió en insubordinación y uso indebido de propiedad pública para fines personales, el Superintendente de la Policía, Emilio Díaz Colón, decretó la expulsión inmediata de Harold Ortíz Cruz, como miembro de la Policía de Puerto Rico. La decisión que no tomó a nadie por sorpresa, confirma la opinión de otros uniformados, de la intolerencia que impera en la Policía estatal y la poca importancia que se le concede a la libertad de expresión.





