Volvió a sonar el “Pito de La India”

Cervecera de Puerto Rico (antigua Cervecería India) en Mayagüez (Archivo).

Cervecera de Puerto Rico (antigua Cervecería India) en Mayagüez (Archivo).

Por: Gilberto Ramos Granell

Era la mañana del lunes 12 de junio de 2017, sobre el oeste borincano se asomaban los primeros rayos de sol matutino. Poco a poco se levantaban los montes y despertaba el pueblo. Hacía unos días que había comenzado el bullicio mañanero en la universidad que ahora le llaman RUM (Recinto Universitario de Mayagüez). Pero para los que somos mayagüezanos hasta el tuétano, se nos antoja seguirle llamando COLEGIO.

La sorpresa que nos deparaba el día sería emocionante. A eso de las 7:00 de la mañana, un alarido surcó los aires mañaneros soñolientos mayagüezanos, era el famoso “Pito de La India”: mañanero, claro y añorado. Este indicaba que comenzaba un día de labor en la Cervecería India de Mayagüez, ahora Cervecera de Puerto Rico. Hacía más de una década que no escuchábamos ese sonido en nuestro pueblo.

Esta compañía fue fundada por los hermanos Valdés Cobián (Alfonso, Ramón y Sabino) en 1937. Es un ícono en nuestro pueblo. No solo eso, sino que ha sido una fuente de empleo (directos e indirectos) para miles de personas, promotora de la cultura y el deporte. Se cuenta que sus empleados suelen durar mucho tiempo trabajando allí. Por decir que tuvo un maestro cervecero mayagüezano desde 1944 hasta su jubilación en 2001, Carlos Latoni Idionet (el famoso Don Lato).

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En los días en que no había celulares e Internet, se sonaba el “pito” que llamaba a los obreros a sus faenas diarias. Esto es aire comprimido que sale de las calderas y que se suena por unos 15 segundos. Era un anuncio que se escuchaba a kilómetros a la redonda y era una clarinada para todos los que podían captarlo; comenzaba un nuevo día de trabajo, “hay que echar el cuerpo al agua para buscar la papa diaria”.

Para los Colegiales de muchas décadas, el sonido del “pito” podía ser su reloj despertador y le recordaba si estaban temprano o tarde para sus clases. Para los que habían pasado una noche de juerga en las inmediaciones de la casa de estudio o los que se habían amanecido estudiando, era un suplicio. Tortura para algunos o acicate para avanzar a sacudirse la modorra y llegar al salón de clases para otros.

Tras la llegada de una nueva administración hace unos años, fueron muchas las cosas que cambiaron y entre ellas fue la eliminación del sonido del “Pito de La India”. Por más de una década no lo escuchamos despertar al pueblo. Por eso cuando este lunes sonó a las 7:00 y 8:00 de la mañana, nos recordó que comenzaba un nuevo día, que era hora de levantarnos y continuar trabajando por nuestro pueblo. Se acababa la noche, era tiempo de despertar y moverse a la acción.

Puede que usted no esté de acuerdo con lo que ellos fabrican (cerveza y malta), pero la fuente de ingresos que representa para muchas familias, los empleos directos e indirectos, su mera presencia a través de más de 80 años es digno de celebrar. Se me ocurre pensar que el recomienzo del sonar del “Pito de La India” este pasado lunes 12 de junio de 2017, debería ser un símbolo para que este país recuerde que no todo está perdido, que podemos empezar de nuevo y si algunos nos han querido llevar por el despeñadero, hay una camada de personas que podemos y estamos dispuestos a trabajar duro para hacer de nuestro entorno un mejor lugar para vivir. No nos hundamos en una noche sin mañana. Recordemos que siempre que llueve escampa, que detrás de una noche vendrá la mañana y volverá a soñar el “Pito de La India”, que nos invita a ser productivo.

Cuando gracias a la tecnología, y en el Aeropuerto La Aurora de la Ciudad de Guatemala volví a escuchar el sonido inconfundible del “Pito de La India” me emocione y pensé… una nueva América es posible, un nuevo país es posible, siempre es posible comenzar de nuevo. Las noches de fragor y lucha serán coronadas por nuevas mañanas y llamados a la lucha sin tregua por el bienestar de los nuestros.

Hay cosas que nos inspiran a seguir “adelante, siempre adelante” y el “Pito de La India” es una de ellas.