UPR Aguadilla construye sistema de dunas resistentes a huracanes

AGUADILLA: Con el fin de restaurar las dunas de arena de la costa norte de la isla que fueron afectadas por los huracanes Irma y María y la tormenta de invierno Riley, el doctor Robert J. Mayer, desarrolló un método para crear un sistema con mayor resistencia a tormentas costeras, el cual ayudará a proteger la costa de la marejada ciclónica y la fuerte acción de las olas.

En un comunicado de prensa se indicó que esto va a ser posible, gracias a la instalación de matrices de biomímica en 23 sitios a lo largo de la costa norte de Puerto Rico.

“La biomímica hace un gran trabajo al proteger la vegetación recientemente plantada de la explosión de arena, lo que le permite expandirse así ayudándonos a mantener la arena en su sitio”, expuso el doctor Mayer, quien es director y fundador de Vida Marina, el Centro de Conservación y Restauración Ecológica de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla (UPRAG).

El trabajo del doctor Mayer y su equipo, compuesto por estudiantes de la UPRAG, está dirigido al desarrollo de proyectos de restauración ecológica, las cuales brindan protección contra daños por tormentas, a la vez que reducen el tráfico peatonal y otros problemas de erosión, creando un sistema de dunas resistente.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En el pasado, se han utilizado estructuras tales como el “rip-rap” para proteger las costas. Sin embargo, según el doctor Mayer, “estructuras como esas están más sólidas el día en que se construyen, pero a menudo se debilitan con el tiempo y requieren más mantenimiento que la infraestructura natural, basada en la naturaleza”.

Para cursos de acción sobre restauración ecológica, el doctor Mayer recomienda instalar paseos tablados de madera para redirigir el tráfico peatonal lejos de las áreas sensibles de las dunas costeras. También, instalar rótulos para educar a los usuarios de la playa sobre la importancia de proteger las dunas y los proyectos de restauración que tienen lugar. Así como plantar vegetación de dunas propagada en el invernadero de Vida Marina y la instalación de dispositivos de captura de arena para aprovechar el transporte eólica de arena y aumentar la altura de la duna.

Vida Marina es un centro fundado en el año 2007, como una iniciativa del doctor Robert Mayer en colaboración con un grupo de estudiantes subgraduados de distintos departamentos de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla.

El Centro tiene como enfoque el manejo, restauración ecológica y conservación de ecosistemas costeros, plantas nativas y especies de tortugas marinas. Vida Marina involucra a estudiantes voluntarios, como oportunidad para ayudarlos a cumplir con los requisitos de graduación mientras se envuelven en compromiso social a la comunidad. Este trabajo nos ayuda a crear una nueva generación de especialistas ambientales que nos ayuden a crear unas comunidades costeras más resilientes a los cambios climáticos.

Para más información, puede comunicarse al (787) 890-2618, extensión 2295 o escribiendo al correo electrónico robert.mayer@upr.edu.

UPR Aguadilla colabora con proyecto de restauración del hábitat de la iguana en Isla de Mona

El proyecto es parte de los esfuerzos para restaurar el hábitat de la iguana de la Mona (Suministrada/UPR Aguadilla).

El proyecto es parte de los esfuerzos para restaurar el hábitat de la iguana de la Mona (Suministrada/UPR Aguadilla).

AGUADILLA: Con el propósito de trabajar en la restauración del hábitat de la iguana de Mona (Cyclura stejnegeri), personal y voluntarios de Vida Marina: Centro de Restauración Ecológica y Conservación de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla realizaron su primera visita a la Isla de Mona para trabajar en la iniciativa entre la organización internacional sin fines de lucro, Island Conservation, U.S. Fish and Wildlife Service y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico que impacta positivamente a esta especie endémica en la isla.

“Este proyecto es uno a largo plazo que expande los esfuerzos de erradicación de especies invasivas y restauración ecológica que Vida Marina ha comenzado en el noroeste de Puerto Rico. Es sumamente importante ya que estamos contribuyendo a la conservación de una especie endémica y que está en peligro de extinción, mientras entrenamos una nueva generación de especialistas en restauración ecológica”, explicó el doctor Robert Mayer, director de Vida Marina.

Recientemente, regresó de Mona el primer grupo de voluntarios de Vida Marina luego de haber pasado una semana trabajando en la remoción de árboles invasivos (Casuarina equisetifolia) y en la limpieza del área de anidamiento de la iguana.

alo & john oferta pizzas

Según explica el doctor Mayer, el área que tiene disponible esta especie es bien reducida ya que las iguanas no anidan donde caiga hojarasca o ramas secas de estos árboles, por lo que esta iniciativa cobra mayor importancia.

El grupo de Vida Marina estará utilizando tecnología de “drones” para analizar el progreso de los esfuerzos de restauración ecológica en esta área. Además, los estudiantes y voluntarios participantes del proyecto han sido entrenados en el uso y manejo de sierras de motor.

“El proyecto es uno bien difícil por las condiciones del clima en la isla y el hecho de estar en un lugar remoto pero nuestro equipo ha podido trabajar de una forma muy segura y efectiva a pesar de estó” agregó Erick Soto Calvente, director asociado del Centro de Restauración Ecológica en la UPR Aguadilla.

Junto a la organización sin fines de lucro The Island Endemics Foundation y Island Conservation, Vida Marina sometió una propuesta para continuar restaurando este hábitat; propuesta que traería fondos externos al recinto aguadillano y permitiría continuar este proyecto tan importante.

Nacen 54 tinglares en la playa El Combate

De un total de 98 huevos, 54 lograron incubar exitosamente (Archivo).

De un total de 98 huevos, 54 lograron incubar exitosamente (Archivo).

CABO ROJO: Unos 54 tortugas marinas, de la especie “Tinglar”, rompieron sus cascarones durante el fin de semana en un área de la concurrida playa El Combate de esta municipalidad del suroeste de la isla, en un evento supervisado por personal del Departamento de Recursos Naturales (DRNA), voluntarios de la organización Vida Marina y policías municipales de Cabo Rojo, que protegieron el perímetro.

Se informó que a pesar de hubo 54 tortugas que pudieron nacer, una fue ayudada a liberarse del cascarón, otra fue encontrada muerta y 44 huevos no llegaron a incubar.

El Tinglar (Dermochelys coriacea) es la tortuga marina más grande del mundo. Puede medir de 6-7 pies y pesar hasta 2,000 libras, siendo la única tortuga que tiene su caparazón blando.

Según expertos, el Tinglar se alimenta principalmente de aguavivas y sobrevive desde la época de los dinosaurios, encontrándose actualmente en peligro de extinción. El tinglar anida de tres a ocho veces, en un lapso de tiempo de siete a 14 días entre los meses de febrero y agosto.Aquaviva 8

En cada desove, el tinglar pone alrededor de 100 huevos y los más cercanos a la superficie son huevos falsos (no tienen embrión), como método para distraer a los depredadores.

La eclosión ocurre aproximadamente 60 días luego del desove.

Al presenciar la eclosión se deben apagar las luces que hay en las áreas vecinas, no tomar fotografías con “flash”, ya que puede desorientar a las tortugas; respetar una distancia considerada para no alterar el proceso natural y guardar silencio.

Ballenas varadas en playa Crash Boat de Aguadilla

Ciudadanos y personal de Recursos Naturales intentan salvar una de las ballenas varadas en Crash Boat (Suministrada).

Ciudadanos y personal de Recursos Naturales intentan salvar una de las ballenas varadas en Crash Boat (Suministrada).

AGUADILLA: La secretaria del Departamento de Recursos Naturales y  Ambientales (DRNA), Carmen Guerrero Pérez, informó que tres ballenas picudas, dos adultas y una cría, quedaron varadas el jueves en la playa de Crash Boat, de esta ciudad del noroeste.

Dos lograron ser salvadas.

En un comunicado del DRNA se informó que las ballenas fueron divisadas por pescadores cerca a las 6:00 de la mañana de y dos horas más tarde, la agencia fue notificada de que las ballenas vararon en esa conocida playa.

La bióloga y coordinadora del Programa de Rescate de Mamíferos Marinos, Grisel Rodríguez, relató que una ballena adulta pudo salir del varamiento y regresó sola al mar; la segunda, una hembra adulta, fue devuelta al mar con la ayuda de las personas que se encontraban en la playa.

La tercera ballena, una cría de menos de un año, fue socorrida de acuerdo al protocolo de mamíferos marinos que tocan la orilla de la playa. En un intento por salvarle la vida, el Cuerpo de Vigilantes de la región de Aguadilla la trasladó al zoológico doctor Juan A. Rivero, adscrito a la Compañía de Parques Nacionales, donde fue atendida por el veterinario Luis Figueroa y la bióloga del DRNA.

Otro ángulo de una de las tres ballenas picudas varadas en Crash Boat (Suministrada).

Otro ángulo de una de las tres ballenas picudas varadas en Crash Boat (Suministrada).

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), que es la agencia a cargo de las decisiones en casos de varamiento de mamíferos marinos, determinó que a la cría se le practicara la eutanasia para evitarle sufrimiento.

La necropsia efectuada ayer al animal mostró que la cría todavía dependía de su madre para alimentarse por lo que hubiera sido imposible rehabilitarla, ya que por la naturaleza de la especie y su composición corporal, al momento no existe manera de amamantarla artificialmente, explicó Rodríguez.

Por su parte, la secretaria Guerrero Pérez resaltó que en las costas de Puerto Rico no es común el varamiento de la especie picuda.

“En nuestras aguas es más común el avistamiento de ballenas piloto y otros cetáceos. De los cetáceos, el que más frecuentemente vara es el delfín conocido como hocico de botella. Hace cuatro meses tres ballenas piloto vararon en Cabo Rojo, pero no es usual que esto ocurra”, reveló la secretaria del DRNA.

Guerrero Pérez dio instrucciones para que los vigilantes monitoreen la costa desde Aguadilla hasta Añasco para verificar que las ballenas no vuelvan a varar.