Violencia contra las mujeres en Puerto Rico: Una emergencia persistente

Cuando nos preparábamos ayer para nuestra entrevista con la doctora Luisa Seijo y con la licenciada María Gaud, de la organización Siemprevivas, en nuestro programa CON BASE Y FUNDAMENTO (WKJB 710 AM), encontramos que la violencia contra las mujeres en Puerto Rico no es un fenómeno aislado ni reciente.

Es una crisis estructural que se manifiesta en agresiones físicas, violencia psicológica, violencia sexual y, en su forma más extrema, en feminicidios. Aunque en años recientes se han fortalecido los sistemas de recopilación de datos, las cifras disponibles confirman una realidad alarmante que coloca a la Isla en sintonía —y en ocasiones en desventaja— frente a los promedios regionales e internacionales.

Muertes violentas de mujeres: un retrato anual

Según el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, las muertes violentas de mujeres han mostrado fluctuaciones preocupantes en el periodo reciente:

  • 2021: 67 muertes violentas
  • 2022: 84 muertes violentas (el pico más alto del periodo)
  • 2023: 55 muertes violentas

En 2023, el propio Instituto detalló que 52 por ciento de estas muertes fueron homicidios y 42 porciento suicidios, con la mitad de los homicidios concentrados en mujeres entre 25 y 44 años. Aunque la cifra disminuyó respecto a 2022, continúa siendo elevada para una jurisdicción con poco más de tres millones de habitantes.

La violencia no letal: el día a día invisible

Más allá de la letalidad, los datos de violencia doméstica revelan la frecuencia con la que las mujeres enfrentan agresiones en su vida cotidiana. Un resumen estadístico de 2023 indica que:

  • 52.2 % de los casos reportados incluyeron violencia física
  • 14.6 % correspondieron a amenazas
  • 10.2 % involucraron violencia psicológica

Estos números confirman que la violencia física sigue siendo el patrón predominante en los casos que llegan a las autoridades, aunque expertos advierten que la violencia psicológica suele estar subreportada y normalizada.

El riesgo de feminicidio: una alerta temprana

Un estudio conjunto del Departamento de Justicia y el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico reveló un dato clave: Una de cada cuatro mujeres que presenta una querella por violencia doméstica enfrenta un riesgo severo o extremo de muerte.

Este hallazgo desmonta la narrativa de que la mayoría de los casos “no escalan” y subraya la importancia de las evaluaciones de riesgo como herramienta de prevención.

Puerto Rico frente al mundo: ¿cómo estamos?

A nivel global, ONU Mujeres estima que alrededor del 30 por ciento de las mujeres han sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja o violencia sexual fuera de la pareja en algún momento de su vida. Es decir, una de cada tres.

En América Latina y el Caribe, la CEPAL reportó que miles de feminicidios ocurren cada año, convirtiendo a la región en una de las más peligrosas para las mujeres. Puerto Rico, aunque no siempre aparece en los rankings internacionales por su estatus político, comparte dinámicas similares: alta letalidad, relaciones de poder desiguales y sistemas de protección insuficientes.

Cuando se compara con países que cuentan con encuestas nacionales robustas —como España—, surge otra brecha: la falta de datos completos y continuos en Puerto Rico dificulta medir la prevalencia real de la violencia sexual y psicológica, más allá de los casos denunciados.

Vacíos de datos, retos de política pública

Diversos organismos internacionales han señalado que Puerto Rico todavía enfrenta retos para:

  • Consolidar estadísticas integradas por tipo de violencia
  • Publicar datos oportunos y accesibles,
  • Y medir la prevalencia real más allá de las querellas policiales.

Sin datos completos, la formulación de políticas públicas efectivas se vuelve cuesta arriba.

Una emergencia que no admite normalización

Las cifras confirman lo que organizaciones comunitarias y feministas han denunciado durante años: la violencia contra las mujeres en Puerto Rico es una emergencia sostenida, no un conjunto de eventos aislados. La reducción en un año específico no equivale a una solución estructural, especialmente cuando una de cada cuatro víctimas enfrenta riesgo real de muerte.

Mientras no se traduzcan las estadísticas en prevención efectiva, protección temprana y rendición de cuentas, Puerto Rico seguirá contando mujeres agredidas, desplazadas y asesinadas. Las cifras no solo informan: acusan. Y obligan al Estado —y a la sociedad— a dejar de mirar hacia otro lado.

Senadora Mari Tere González exhorta que se atienda «de manera urgente» denuncia contra senador Gilberto Rodríguez

Senadora Mari Tere González (Archivo).

Senadora Mari Tere González (Archivo).

AGUADILLA: Asegurando que “está en record” al indicar que la violencia contra las mujeres debe ser atendida, sancionada y erradicada, sea quien sea el agresor, la senadora por el Distrito Mayagüez-Aguadilla, Mari Tere González, exhortó a las autoridades estatales a que atiendan de manera urgente la denuncia de la que fue objeto el senador Gilberto Rodríguez Valle, también legislador de este distrito.

“La situación de violencia que viven nuestras mujeres amerita que cada denuncia sea atendida con seriedad y se actúe conforme a la ley. Estoy en espera de que el Departamento de Justicia presente los hallazgos de la investigación y haga sus recomendaciones para que mis acciones estén enmarcadas en la responsabilidad que me caracteriza”, dijo la senadora González en un comunicado de prensa circulado el lunes en la mañana.

González, quien también preside la Comisión de la Mujer del Senado, comentó que “a pesar de que es inadmisible el solo hecho de la radicación de un cargo contra el senador, se reitera en esperar por el informe de las autoridades, que confía habrán de actuar con la debida diligencia que amerita.

Mientras tanto, la senadora popular reaccionó a un emplazamiento hecho por la exsenadora Evelyn Vázquez Nieves.

“Siempre debe hablar quien esté a la altura de sus planteamientos. La señora Vázquez le falta, no solo credibilidad, sino un juicio moral ponderado para salir en defensa de las mujeres a quienes tan mal representó. Que deje de perseguir la oportunidad de pautas con temas sensibles y serios para las mujeres de este País”, reclamó la legisladora González.aquaviva lunes 27

En lo que concierne al senador Rodríguez, González dijo que éste “ha salido a dar cara”.

“No obstante, el tema está bajo investigación y lo responsable es esperar el resultado de la misma. Una vez tengamos la información oficial y comprobada habré de expresarme con todo el rigor que corresponda como siempre lo he acostumbrado”, añadió González.

Sin embargo, el senador Rodríguez solo se ha limitado a emitir unas escuetas declaraciones que envió a través de un correo electrónico, que leen textualmente:

Desde el mes de abril de este año, mi esposa y yo nos separamos luego de quince años de matrimonio. Mis asuntos privados, por respeto a mi hija, a mi familia y a las personas que quiero, los mantengo al margen del manejo de mis asuntos como funcionario público. Solicito el espacio y el mayor respeto para concluir el proceso de divorcio sin que se afecte de manera alguna mi familia, especialmente, mi hija. No obstante y como única expresión, quiero dejar establecido que en ningún momento he sido arrestado por hecho delictivo alguno. Reitero, mi deseo es que nuestra hija no se afecte”.

Desde el domingo se ha estado cuestionando la manera en que las autoridades, tanto la Policía como la Fiscalía de Mayagüez, manejaron inicialmente el asunto, que comenzó con una denuncia de la esposa del senador Rodríguez, quien se presentó en el cuartel policíaco de Las Marías el pasado jueves, 23 de julio, en horas de la noche.

En un informe cuidadosamente redactado por la Policía de Mayagüez, se indicó que el agente Sánchez, placa 20510, adscrito al cuartel de Las Marías “realizó una investigación donde la esposa del senador Gilberto Rodríguez Valle, informó unos hechos de alegada violencia doméstica”.

Según el narrativo, el caso fue referido al agente Ernesto Ramos Fernández, placa 17293, de la División de Violencia Doméstica del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Mayagüez, quien entrevistó a las partes.

El agente Ramos Fernández llevó el caso a la Fiscalía de Mayagüez, donde la fiscal Marilisa Jiménez, “luego de entrevistar y tomar declaraciones, indicó que no habían los elementos del delito bajo la ley 54 de Violencia Doméstica”.

Contrario a lo que es uso y costumbre, la Policía colocó una nota al calce en el informe indicando textualmente lo siguiente:

Nota: Estos hechos fueron informados a la Oficina de Prensa de la Policía de Mayagüez, hoy 26 de julio de 2015 y se indicó que en este incidente no hubo daño físico, ni amenazas, ni palabras soeces entre las partes.

Para información relacionada, favor acceder a:

https://lacallerevista.com/portada/esposa-del-senador-gilberto-rodriguez-lo-denuncia-por-violencia-domestica-pero-la-fiscalia-de-mayaguez-no-actua/26125