MAYAGUEZ: A solo horas de la designación del doctor David Bernier como nuevo Secretario de Estado en la próxima administración dirigida por el gobernador electo Alejandro García Padilla, se suscita una polémica pública que a criterio nuestro es innecesaria y a destiempo. Innecesaria, porque no existe evidencia alguna de que la señora esposa de Bernier, la conductora de programas de radio y televisión, Alexandra Fuentes, vaya a utilizar los medios donde labora para adelantar agendas políticas y personales.
No lo ha hecho antes y entendemos que a partir del nombramiento de su cónyuge a tan importante cargo público, la señora Fuentes obrará con la prudencia y el alto sentido de responsabilidad que la caracteriza. Ponerle piedras en el camino para que esta valiosa figura de nuestros medios tenga que abandonar su trabajo, no se puede calificar de otra forma que no sea discrimen.
Suguerimos a la gerencia de Telemundo que no permita la partida de esta joven talentosa, solo para complacer a los » críticos de todo y forjadores de nada». Entiendo que la comunidad puertorriqueña tiene que sentirse orgullosa de una pareja, que en el caso del doctor Bernier y Alexandra Fuentes, representan el lado hermoso de nuestra juventud. Muchos éxitos David y Alexandra, nuestro país los felicita.
Aún recordamos una frase lapidaria atribuida al insigne puertorriqueño don Luis Muñoz Marín, quien comparó a la justicia con una «perra flaca que solo muerde los talones a los pobres». Dicho de manera más sencilla, mientras más poder se ostenta, ya sea en el plano político o económico, mayores son las oportunidades de no dormir ni una noche tras las rejas. Obviamente, si es usted Juanito, el que reside en un sector marginado sus posibilidades de trato justo no son iguales que las de Pablín, el hijo del juez.
Son múltiples las ocasiones en que escuchamos a los conformistas decir que “ la gente decente no necesita de derechos constitucionales”. Eso mismo pensaba este periodista hasta el 20 de agosto del año 1993, cuando siendo las 7:50 de la mañana, seis agentes del Cuerpo Investigación Criminal, procedentes de San Juan, allanaron nuestra residencia en Hormigueros. Motivo: respondían a una querella del entonces poderoso senador del PNP, Freddy Valentín Acevedo, quien alegó falsamente que de nuestro teléfono había surgido una llamada, donde alguien se hacía pasar por él para difamar al colega Luis Francisco Ojeda.





