Por Marimer Lanza González-Rodiles
Yo trato de analizarlo, pero me está resultando difícil llegar a una respuesta que me haga entender qué es lo que nos está pasando como pueblo.
En el 2019, el pueblo se tiró a la calle y se logró sacar a un gobernador.
Y siendo sincera, a él lo sacaron por mucho menos de lo que esta gobernadora le está haciendo a la isla.
¿Acaso el pueblo ha llegado a un punto en el cual la corrupción la ha normalizado?
¿Acaso se resignaron a que esto es lo que nos merecemos como pueblo?
Todas las semanas, casi todos los días la información que nos llega es de actos de corrupción, chanchullos, jefes de agencias con pasados turbios en sus ejecutorias, contratos millonarios para allegados y amigos del alma, contrataciones de familiares con jugosos sueldos, privilegios sobre la ley para familiares, evasores contributivos, carpeteo, persecuciones, coartar la libertad de la prensa independiente, despilfarro de fondos, compañías registradas tan pronto ganaron la gobernación para beneficiarse de contratos.
¿Qué más nos hace falta para despertar?
¿Qué más necesitamos para indignarnos?
¿Que más nos falta para levantarnos unidos como pueblo?
¡La indignación no se puede limitar a las redes sociales!
¡Ya es hora de que nuestra voz cruce fronteras y que en el resto del mundo se conozca la realidad del pésimo gobierno corrupto que administra nuestra isla!
Aquí la indignación no tiene partidos políticos… Aquí todos somos un solo PUEBLO, que estamos afectados con cada decisión injusta y arbitraria que esta gente está tomando sin importarles cómo está el pueblo.
Mientras el partido de la gobernación sigue discutiendo, mientras siguen arrastrándose entre ellos, Puerto Rico va a la deriva. ¡Aquí NADIE nos gobierna!
Recuerden la frasecita que se ha convertido en una realidad… “De todo menos gobernar”
Seguimos con un sistema de educación precario; un sistema de salud colapsado; nos destruyen la UPR; nuestros servidores públicos pisoteados y humillados con promesas falsas, para que mantengan la esperanza viva de que algún día se acordaran de ellos.
¡Puerto Rico no se merece menos!
¡Ya es hora de no aguantarles más!
¡De la misma manera que el pueblo los subió, tiene el mismo derecho de bajarlos!
¡Esta gente no es intocable! ¡Son nuestros empleados! ¡Y si no cumplen con su deber, hay que sacarlos!
Estamos en un punto, que no podemos esperar hasta el 2028. ¡Es demasiado tiempo para que esta gente termine de destruirnos y robarnos lo poco que nos queda!
¡BORICUA! ¡¡¡BORICUA!!!
¡No podemos seguir permitiendo que nos sigan pisoteando! ¡Que nos sigan subestimando! ¡Que se sigan burlando!
Demostremos que ni «Así de brutos son» y que «Cogen de pendejo hasta a los nuestros»…
¡¡Y NO!! NO LE VAMOS A PERMITIR QUE SU SUEÑO SE HAGA REALIDAD; ¡¡¡¡¡UN PUERTO RICO SIN PUERTORRIQUEÑOS!!!!!



























