Los “billetistas” del PNP le “serruchan el palo” a la Estadidad

Por: Lcdo. Alfredo Ocasio

Para el record, WP Group, grupo de cabilderos con oficinas en San Juan, Washington y Colombia, se encuentra junto al PPD en Washington cabildeando contra la Estadidad como parte de la campaña denigrante contra los puertorriqueños que Héctor Ferrer y Roberto Pratts llevan, imitando la otra campaña bajuna contra la mujer puertorriqueña que Aníbal Acevedo Vila realizó en el Congreso en 1998.

Según documentos de ese grupo de cabilderos, el director de campaña del Gobernador y exrepresentante de este en la Junta de Supervisión Fiscal, Elías Sánchez, es parte integral de WP Group.

Vamos al record:

Primero, se da un junte con los enemigos de la Estadidad para que en la reforma contributiva federal nos mantuviesen como jurisdicción foránea y así matar la posibilidad de incorporarnos y de que llegara la Estadidad;

Segundo, no se le asignan fondos a la Comisión de la Igualdad. La labor de dicha comisión habla por sí sola;

Tercero, se le encomienda al cabildero de Maduro sabotear y descarrilar el proyecto de Estadidad de la Comisionada Residente, al son de más de $600 mil, tuyos y míos;

Cuarto, la firma de cabilderos a la que alegadamente pertenece el director de campaña del Gobernador, está en Washington junto al PPD en campaña activa contra la Estadidad.

Con toda esa evidencia, yo estoy claro. ¿Lo estás tú?

Estadista, ¿qué vas a hacer? Si crees que ya es suficiente de esta situación, Alianza Estadista está para luchar por lo que tú crees. ¡Vamos juntos por la Estadidad!

Nota: El licenciado Alfredo Ocasio es abogado con oficinas en Mayagüez y analista radial en la emisora Notiuno.

Las columnas, colaboraciones y comunicados de prensa publicados por LA CALLE Digital son de la entera responsabilidad de sus autores, pues representan su opinión y/o la información que proveen. LA CALLE Digital, sus editores ni sus auspiciadores se solidarizan necesariamente con el contenido de los escritos.

308 a 156 de Ferrer sobre Acevedo Vilá en Barceloneta por la presidencia de la Pava

El nuevo presidente del PPD, Héctor Ferrer, le pidió a Acevedo Vilá que encabezara los esfuerzos del plebiscito del 11 de junio (Captura de Pantalla/Vídeo PPD).

El nuevo presidente del PPD, Héctor Ferrer, le pidió a Acevedo Vilá que encabezara los esfuerzos del plebiscito del 11 de junio (Captura de Pantalla/Vídeo PPD).

BARCELONETA: El exrepresentante Héctor Ferrer Ríos se impuso ampliamente el domingo sobre el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá, en la contienda por la presidencia del Partido Popular Democrático (PPD), con votación de 308 a 156.

En la votación, participaron los miembros del Consejo General de la colectividad, en el cónclave que tuvo lugar en el Teatro Ernesto Ramos Antonini en Barceloneta.

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Aparte de Ferrer, también fueron seleccionados el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, como representante por acumulación en la Junta de Gobierno; al alcalde de Carolina, José Carlos Aponte Dalmau, como representante del Distrito de Carolina; y el alcalde de Guayama, Eduardo Cintrón, como representante del Distrito de Guayama.

El secretario general del PPD, Javier Echevarría, los juramentó.

La ventaja de Ferrer se produjo a pesar del apoyo que Acevedo Vilá recibió del exgobernador Rafael Hernández Colón.

Durante su mensaje, Ferrer le pidió al exgobernador Acevedo Vilá que encabece los esfuerzos en representación del PPD, de cara al plebiscito de estatus programado para el 11 de junio, lo que el exmandatario aceptó confundiéndose en un abrazo con el nuevo presidente de la colectividad.

Vídeo del mensaje de Héctor Ferrer:

La desaparición del PPD (Parte 3)

El licenciado Alfredo Ocasio (Archivo).

El licenciado Alfredo Ocasio (Archivo).

Por: Lcdo. Alfredo Ocasio

El 3 de noviembre de 1992 el PPD sufrió una derrota significativa. Luego de 12 años de una pelea a tablas con el PNP, en esa elección el PPD recibió un golpe que le afectó los sentidos. No tan solo perdió la gobernación, comisaría residente y más de 50 municipios, sino que por primera vez vio como se tenía que acoger a la Ley de Minorías en la Legislatura.

Esta derrota origina la tercera causa para la desaparición del PPD: la crisis de liderato y de proyecto ideológico.

La derrota del ’92 la cargó Victoria Muñoz Mendoza; la hija del prócer y fundador del PPD. Desde 1984, Victoria fue cultivada para ser la heredera natural del PPD a la salida de RHC. Su derrota dejó al PPD sin un líder de la fuerza y carisma que tenía su padre y la que había continuado con RHC, más o menos.

Por otra parte, cuando en 1950 el Congreso nos autorizó a redactar una constitución, el PPD le vendió al pueblo que se había creado un nuevo status que no era ni estadidad ni independencia y con ese cuento engañaron a gran parte del pueblo por varias décadas. Pero, a toda farsa le llega el día en que se descubre lo que es. La realidad económica y eventualmente el gobierno federal, se encargarían de descorrer el velo al engaño.

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El PPD se enfrentó en 1993 al primer plebiscito de status bajo la administración Rosselló. Por primera vez, el status territorial de Puerto Rico no fue avalado por la mayoría de los votantes. Solo recibió un 48% de los votos. No tan solo, el PPD había perdido su hegemonía electoral, sino que una mayoría de los votantes tampoco avalaban su cuestionado proyecto de status.

En 1994, cinco personas se disputaron la presidencia del PPD. Tuvieron que hacer una primaria y el partido que se había distinguido por el caudillismo, de repente se enfrentaba a multiplicidad de líderes menores, cada uno con un proyecto diferente y con una visión de status final para Puerto Rico diferente. Al final del camino, el hijo de la maquinaria del inmovilismo, Héctor Luis Acevedo, prevaleció.

Héctor Luis era lo que se conoce en inglés un operador político, no un líder político. Se había destacado como comisionado electoral y no como un curtido en las lides políticas. Su ascenso en la maquinaria se debió a precisamente eso; era parte de ella. Héctor Luis no era una persona de visión ni de ideas de avanzada. Era un estatista; un inmovilista; una figura con que se pretendió llenar un hueco profundo de liderato que comenzaba a aquejar al PPD.

El resultado de la elección de 1996 era de esperarse: la derrota más aplastante del PPD en su historia.

Acéfalo y sin dirección, las fuerzas independentistas dentro del PPD iniciaron su estrategia para llenar el vacío que tenía el PPD de liderato e ideología. De esa coyuntura se aprovechó un zorro político llamado Aníbal Acevedo Vila. Este había sido ayudante de RHC en Fortaleza y había llegado a la Cámara de Representantes. Desde sus inicios políticos dio cátedra de ser un buen demagogo y un gran estratega político. Luego de la derrota electoral del ’96, Aníbal rápidamente asumió la presidencia del PPD y lo reorganizó. En el plebiscito del 1998, delineó la estrategia de ubicar al PPD detrás de la columna del ningunismo y convirtió el plebiscito en un referéndum sobre Rosselló, cuya administración estaba sufriendo de eventos de corrupción. La columna de ninguna de las anteriores obtuvo más votos, pero el precio que pagó el PPD fue caro; por segunda vez el status actual era rechazado por la mayoría de los votantes.

Debido a que Aníbal estaba identificado con los independentistas dentro del PPD, las fuerzas inmovilistas le atajaron el ascenso a la candidatura a la gobernación con Sila Calderón. Protegida por la prensa y las estructuras del poder colonial, Sila asumió la gobernación siendo la primera mujer electa al puesto. Sin embargo, su falta de capacidad, su superficialidad, su total incomprensión de los problemas de Puerto Rico y su absoluta falta de visión llevaron a la desilusión a aquellos que la apoyaron. Su administración fue un fracaso absoluto y encaminó a la isla al desastre económico que padecemos. Confrontada con el hecho de que le esperaba una derrota avasalladora en el 2004, Sila decidió irse para su casa y aquí comenzó la comedia de errores de los inmovilistas en el PPD, que dio paso a los independentistas a la toma del poder.

Sila designó como su sucesor a José Alfredo Hernández Mayoral, el hijo de RHC. A Aníbal le dieron una patada del partido cuando designaron a Roberto Pratts para sustituirlo en Washington, sin siquiera consultarlo. La estadía de Hernández Mayoral duró varias semanas hasta que anunció que se retiraba. Ante la debacle surgida, Aníbal inmediatamente llenó el vacío de liderato y se agenció con la presidencia y la candidatura a la gobernación.

El resto de la historia es conocida por ustedes. Desde el año 2000, el PPD ha tenido seis presidentes, ninguno de los cuales ha podido dejar una huella positiva y si una estela de mala administración pública, pillaje, saqueo y amplia corrupción. En los próximos meses se apresta a seleccionar posiblemente a su último presidente. El status actual fue rechazado contundentemente en otro plebiscito y en esta ocasión el Congreso aceptó que Puerto Rico quiere un cambio de status.

Por otro lado, la crisis económica llevó a que Washington actuara y le impusiera a Puerto Rico una Junta de Control Fiscal, acabando así con el mito de la supuesta autonomía del ELA. La decisión del Tribunal Supremo al efecto de que desde 1898 Puerto Rico es un territorio de los Estados Unidos y que lo ocurrido en 1952 no cambió en nada ese hecho, fue el aldabonazo final para el PPD.

Sin proyecto ideológico y con una crisis seria de liderato, el PPD está obligado a definirse; o estadidad o independencia. La historia simplemente les pasó por encima. Habrán aquellos dentro de ese partido que intentarán detener el tiempo, pero todos sabemos que eso es imposible. Los independentistas dentro del PPD saben lo que quieren, están definidos y tienen su líder, la comunista Carmen Yulín.

Los inmovilistas aún se abrazan del muerto, llorándolo a lagrima viva o peor aún, pretendiendo que todavía vive y sin nadie que les indique cuál es el camino a seguir. Lo que viene es la implosión. Los días finales del PPD han llegado.

 

Otras columnas del Lcdo. Alfredo Ocasio:

La desaparición del PPD (Parte 2)

Casas acreditadoras: Verdaderas administradoras del Gobierno

casas acreditadorasPor: Iván Vargas Muñiz, líder obrero del Oeste y miembro de la UIA/AAA

Durante los pasados años, hemos visto como las casas acreditadoras han incrementado la presión sobre el gobierno para implementar sus políticas neoliberales y antiobreras. La pasada administración trabajó abiertamente implementando esas políticas desde su primer día de administración.

Así lo hicieron al legislar y firmar la nefasta Ley 7 que provocó el despido de casi 30,000 empleados públicos, congeló los convenios colectivos, aumento las contribuciones sobre la propiedad, entre otros efectos. También, legislaron y aprobaron enmiendas a la ley de la Asociación de Empleados que provocó que el gobierno insertara nueve personas no electas, a la Asamblea de Delegados de AEELA y casi incitaba a la institución a colocar sus ahorros en el banco del gobierno y permitía que se le prestara dinero a este.

También atentaron contra los empleados privados al quitarle la paga doble de los domingos a quienes trabajan en el comercio.

Recordemos que también se aprobó la Ley de las APP’s, cuyo fin principal era privatizar la AAA y la AEE. Poco a poco el efecto de esas medidas, junto con la implementación del IVU por la administración de Aníbal Acevedo Vilá, fueron provocando que el pueblo fuera perdiendo capacidad económica para invertir en el país.

A todo ese escenario se le sumó el aumento súbito del precio de la gasolina, que en algunos casos llegó a costar más de un dólar el litro de gasolina.

Al llegar esta administración el país sintió, solo por unos segundos, que se dejaría a un lado a las casas acreditadoras, y se trabajaría para el pueblo. Digo solo unos segundos, porque eso fue lo que le tomó al actual gobernador decir el famoso “me vale” en referencia a las políticas que pretendía implantar las casas acreditadoras en el país.

Sin embargo, lo único que no se ha implementado de esas políticas neoliberales es el despido de empleados públicos. Vimos cómo sus primeras medidas fueron contra los retirados a quienes se les redujo las pensiones, eliminando los bonos especiales, se aumentó la edad de retiro a los empleados públicos, así como las aportaciones que estos realizan al sistema, y se redujo la cantidad a la que un trabajador tendría derecho de recibir por este concepto. Lo mismo pasó con los maestros, a quienes el Tribunal les devolvió parte de sus derechos.

Por otro lado, vimos la aprobación de la famosa Ley 66 de Sostenibilidad Fiscal, que su propósito principal es eliminar derechos adquiridos, reducir los bonos de navidad y congelar los convenios colectivos, tal y como lo hizo la Ley 7 de Fortuño, pero con efectos mayores sobre el empleado público. De hecho, el liderato sindical la ha catalogado como una Reforma Laboral disfrazada, ya que enmienda gran parte de los estatutos laborales existentes.

Pero la aprobación de todas estas medidas por parte de tres gobernadores, no han sido suficiente para los bonistas, quienes pretenden que se privatice todo, y así darle paso a sus inversionistas para que se queden con el capital económico que se genera aquí. Ya vemos los avisos de “huracán” que está provocando la discusión de la reforma contributiva, se acerca un nuevo ataque al empleado público en lo relacionado al pago de horas extras entre otras medidas, que me imagino deben estar preparando. Lo triste de todo esto es que, a pesar de todas estas medidas, el pueblo no se levanta a protestar, a menos que seamos los trabajadores o grupos que generalmente levantan su voz, no vemos que el país esté dispuesto a protestar en contra de las medidas que le afectan.

No cabe duda que la presión de estas casas acreditadoras va a continuar sobre el gobierno, hasta lograr sus objetivos. Qué pena que quienes una vez prometieron no trabajar para ellos, hoy es exactamente para los que ha estado trabajando legislando y aprobando medidas que van directamente en contra del pueblo.

Columna: Sin esperanzas el pueblo trabajador

Ivan Vargas Muñiz, líder obrero de la region Oeste.

Ivan Vargas Muñiz, líder obrero de la region Oeste.

Por: Iván Vargas Muñiz,  líder obrero del oeste y miembro de la UIA-AAA

No hay duda que los políticos durante sus campañas políticas hacen promesas que en la inmensa mayoría de ellas no van a poder cumplir. Pavimentar tal o cual carretera, crear empleos, no más impuestos, son algunas de las promesas que elección tras elección hacen los políticos para atraer el voto de la mayoría de los electores.

Sin embargo luego de salir electos, se les “olvida” lo que prometieron y se dejan llevar solamente por lo que ellos llaman programa de gobierno del partido, que en muchas ocasiones es distinto al paquete de ofertas que le hicieron al país.

Recordamos por ejemplo cuándo para la campaña para las elecciones del 2008, el Lcdo. Luis Fortuño Burset quien era en aquel entonces candidato a la gobernación del Partido Nuevo Progresista (PNP) repetía una y otra vez “al único que voy a despedir es a Aníbal Acevedo Vila, a más nadie”, pero un mes después de ser gobernador  empezó a hablar que había que despedir 30,000 empleados públicos.

Se crea entonces la Ley 7 que tuvo como fin principal, despedir empleados públicos  (los 30,000 anunciados) y eliminarle derechos al pueblo trabajador, imponerle arbitrios al pueblo, etc. Luego vimos que se creó la Ley de las Alianzas Público-Privadas, que lejos de ser para crear empleos, su fin primordial era privatizar agencias. Lo vimos en el fallido intento de privatizar la AAA con una empresa colombiana.

El actual gobernador por el Partido Popular Democrático, Alejandro García Padilla no ha sido la excepción. Durante su pasada campaña prometió no reducir las pensiones de los empleados públicos, firmar el Convenio Colectivo de la UTIER, no más impuestos, pero sobre todo no gobernar para los bonistas.

La luna de miel de Alejandro García Padilla con los trabajadores no duró mucho tiempo.  Una de las primeras leyes que firmó fue reducirles las pensiones a los empleados públicos y a los que ya están retirados. Continuó con el Retiro de Maestros,  la Ley 66 que les reduce el Bono de Navidad a los empleados del gobierno y les elimina derechos adquiridos, se ha negado en todo momento a negociar con la UTIER, así como la imposición de aproximadamente 78 nuevos impuestos entre ellos la llamada “Crudita”, la cual ha sido impuesta en dos ocasiones en esta administración, encareciendo el precio del combustible.

Por las razones aquí mencionadas, este nuevo año el movimiento obrero debe comenzar a unirse, no en reuniones de salón, no en una u otra actividad, sino que hay que comenzar a crear un movimiento obrero robusto y fuerte que, no solamente vele por sus propios intereses,  sino que comience a luchar por las necesidades del pueblo en general del cual somos parte, de lo contrario estaremos destinados a desaparecer como movimiento organizado.

Por otro lado, lo que vemos para las próximas elecciones, no es distinto a lo que hemos visto en el pasado. Ya las promesas han empezado a fluir, pero como siempre las mismas están cimentadas en ver que hace el otro, para yo prometer lo contrario. Por lo tanto, el pueblo trabajador no tiene esperanzas de ser tomado en cuenta, si no se unen.

Acusan a Acevedo Vilá de “copiarse” de Romero Barceló

Representante José "Quiquito" Meléndez

Representante José “Quiquito” Meléndez

SAN JUAN: El representante novoprogresista José “Quiquito” Meléndez Ortiz acusó el domingo al exgobernador Aníbal Acevedo Vilá de “copiar” una propuesta del también exgobernador Carlos Romero Barceló, en el sentido de que Estados Unidos asuma la deuda pública de Puerto Rico. El legislador criticó que Acevedo Vilá “no advirtiera que la propuesta para que no es nueva, ni original como pretendió hacer creer”.

“No es nueva, ni original de Acevedo Vilá la idea para que Estados Unidos asuma la deuda pública de Puerto Rico. Me parece un acto de deshonestidad intelectual no advertirlo”, denunció Meléndez Ortiz en un comunicado de prensa.

De acuerdo con el representante Meléndez, Romero Barceló la planteó la propuesta en una carta dirigida en el 2013 al presidente Barak Obama como un paso hacia la admisión de Puerto Rico como estado de los Estados Unidos.

Según Meléndez, Romero también hizo público su planteamiento en su columna de opinión en el semanario de negocios en inglés Caribbean Business, en noviembre del  mismo año.

“Bajo mi propuesta, el Tesoro de Estados Unidos aceptaría la responsabilidad de pagar el principal y los intereses sobre la deuda pública de Puerto Rico, a partir de la fecha en que nuestro territorio es admitido en la Unión. Este paso sería facilitar el crecimiento económico y la prosperidad para el nuevo Estado, al tiempo que ayuda a compensar la asunción de su parte de la deuda nacional de Puerto Rico…”, citó Meléndez parte del planteamiento de Romero Barceló, publicado el 14 de noviembre de 2013.

“Acevedo Vilá hace suyo el planteamiento para que Estados Unidos asuma la deuda pública de Puerto Rico en un esfuerzo concertado para tomar el control del Partido Popular y el liderar el debate sobre el futuro del ELA. Su fin no es acabar con la colonia, es hacer lo que históricamente ha hecho, desprestigiar la estadidad y obstaculizar el camino a la igualdad de derechos y representación política por la que la mayoría de los puertorriqueños votamos en el pasado plebiscito”, concluyó el representante Melendez.